Desde 1999, más de dos mil mujeres han sido asesinadas en Guatemala, y las cifras aumentan cada año. Sin embargo, los legisladores y los funcionarios del gobierno siguen haciendo la vista gorda. Potente e intransigente, Killers Paradise descubre uno de los abusos de derechos humanos ocultos más desgarradores emocionalmente, mientras expone la impunidad permitida por un sistema judicial inepto. Con su historia de casi cuatro décadas de guerra civil, Guatemala es una sociedad problemática, pero también puede verse como un microcosmos de la violencia generalizada y la injusticia contra las mujeres que existe hoy en el mundo.