Es tiempo de la descolonización de las mentes, el despertar de las conciencias y la unión de las fuerzas en resistencia llamadas ahora a con uir para la construcción de una sociedad que respete y retome las enseñanzas de nuestros abuelos. Atrás queda el sufrimiento de los pueblos sometidos, de la madre tierra ultrajada, del salvaje capitalismo que atenta contra la vida.