Los alemanes en Guatemala, provenientes, en su mayoría, de la gran migración de 1920, han han sabido recorrer astutamente el camino que separa al inmigrante del colonizador. Propietarios actuales de grandes extensiones de las mejores tierras guatemaltecas, prominentes empresarios de corporaciones como la Mercedes Benz o altos asesores del ejercito y el gobierno, los alemanes en Guatemala justifican la represión, la desigualdad, y la explotación de la mano de obra indígena y la ejercen a través de formas que mas bien semejan la esclavitud, en sus haciendas de café. Admiradores de Hitler y del nacional socialismo, los alemanes en Guatemala desaprueban la democracia y son partidarios de una férrea manera de hacer y mantener el orden establecido. "No se pueden crear las condiciones democráticas de EEUU o Europa de un día para otro, ni hacer rápidamente del conocimiento de la gente los derechos humanos que aun no están preparados para ejercer" expresa uno de los alemanes entrevistados. El documental integra a sus entrevistas e imágenes de actualidad, un impresionante archivo histórico fílmico.